Para los soldados y las personas de disciplina castrense, el civil es poco menos que una oveja asustadiza.
Las personas en la disciplina castrense han sido educados en duros ambientes donde la muerte es una constante, un elemento más del trabajo del día a día.
Una posibilidad real.
Millones de hombres han dedicado su vida a las carreras que forman y sostienen esta civilización: arquitectos, ingenieros, médicos y también están los hombres que le dan mantenimiento a la estructura que de colapsar, nos mandaría a la edad de piedra: programadores, plomeros, albañiles, etc.
Estudié toda mi vida para perfeccionar mi carrera. Cada curso que había lo tomé, cada certificación en mi campo lo tomé para ser mejor. Lo logré, y en mi campo, fui respetado y fui productivo. Toda mi vida, mi campo de batalla fue corporativa, oficinas, ambientes con aire acondicionado. Quería aprender a disparar un arma, pero un militar me dijo: «uy, para ser como nosotros, tendrías que volver a nacer»
¿Por qué querría eso? No quiero hacerme un profesional o tirador deportivo, sólo quiro sabr cómo se usa, practicar.
Meterme otro conocimiento además del costal infinito de conocimiento de mi trabajo que ya cargo.
¿De verdad hay el tiempo para meterme un conocimiento extra que en realidad no es necesario para mi día a día?
Conocí a un desarrollador inmobiliario que acompañó a unos colegas al campo de tiro.
Estaba emocionado por disparar un arma. Era un tipo alto, musculoso. dedicaba dos horas diarias al gimnasio. La Glock en sus manos se veía diminuta; cuando le tocó su turno de pasar al área de tiro, sudó, se puso nervioso y temblaba.
No pudo jalar el gatillo. No podía explicarlo.
Los hombres que estábamos ahí, tratamos de entenderlo. Uno de ellos le dijo: «así se te va el miedo, jálale!»
Pero otro dijo: «no, no lo presiones, déjalo»
No creo que si ese hombre fuera un soldado del ejército, sus superiores tendrían la misma compasión con él. En el ejército no podría dudar: su vida y la de otros estaría en juego.
En un enfrentamiento con los malvados no podría dudar.
Para eso se entrenan.
Para esos soldados, el hombre que no pudo disparar no sería bajado de nenita, cobarde.
Ese hombre que construye desarrollos inmobiliarios y que da empleo a cien personas, que es un pilar de su comunidad y que es un buen padre y esposo sería tildado de «nenita» por una turba ignorante que cree que «todos deberíamos saber meter las manos»
Una cosa que es clara es que, el hombre que no pudo disparar, no lo ha necesitado hacer una sola vez en su vida.
Eso no significa que NO LO VAYA A NECESITAR.
Por desgracia, miles de hombres viven en la misma situación: viven sus vidas trabajando, aprendiendo, buscando sus metas y muy en segundo plano, orando, deseando no ser blanco de la delincuencia.
Anoche me enteré que a un hombre lo estafaron y lo balearon para quitarle 300,000mxn de una camioneta que se vendía de forma fraudulenta por facebook marketplace.. ¿Cómo puede caer alguien en eso?
¿Cómo puede caer alguien con ese dinero en eso? no, mejor permitaseme replantearlo ¿cómo llegaste a tener 300,000mxn disponibles en efectivo si eres demasiado estúpido para dejarte estafar, robar y balear?
No es estupidez, es la falta de lo que muchos soldados o policías tienen como un «sexto sentido»
Pero ¿qué pasa cuando el civil desea entrenarse, mejorar para no ser soprendido? El soldado se burlará de él, porque a vistas de él, a su criterio, el civil debería saber TODO lo que el soldado le ha tomado años de entrenamiento para siquiera ser un poco respetado.
«Usted no necesita armas, nosotros lo protegemos» le dijo un policía al civil cuando le quitaban-confiscaban-robaban la pistola que traía en su camioneta despues del sexto asalto en la carretera Arco Norte.
El civil que si quiere protegerse, entrenarse debería entrenarse como un soldado para que «entienda los cuadros de formación» dice el guardia del centro comercial que era Fuerzas Especiales y que no agarró jale de nada cuando se dio de baja del ejército.
El civil que desea entrenarse para (al menos) ser más observador, manejar más a la defensiva, desescalar un conflicto de tráfico o parar una pelea, es un tonto, por que no pasó los 10 años que el Sargento Don Nadie pasó en su cuartel sólo esperando lo suficiente para subir al siguiente rango aunque sea por antigüedad.
Los civiles debemos de dejar de escuchar a los militares. Debemos ser capaces de entender que los conflictos castrenses ni siquiera son parecidos a los delitos de oportunidad a los que estamos expuestos los civiles en el día a día: extorsión, robo a casa habitación, asaltos en la calle, acoso sexual, etc.
Los soldados no podrían entender la angustia de un tipo al que le preocupa tener un arma en casa. Los prejuicios que ha tenido toda su vida por las armas, por lo que representan.
El militar lo de por sentado. Por eso, tiene al civil como alguien bajo, cobarde y servil, siendo que en este país, es el militar el que se ha arrodillado al poder y ha dejado de ser nuestro héroe para dedicarse a ser albañil y despachdor de boletos en aeropuertos.
Sus altos mandos se han dedicado a engordar en dinero, mientras la tropa, esos hombres heroicos son dejados a su suerte en enfrentamientos con poca munición, placas balísticas de la más baja calidad, o tecnología superada por la delincuencia.
Pero eso, a mis ojos los vuelve más heroicos. Trabajab con lo que tienen.
Ellos deberían entender que los civiles tambén lohacemos, prevalacemos a pesar del estado, nocon la ayuda de él.